Cómo diferenciar fracaso de constancia

¿Quieres saber cómo diferenciar fracaso de constancia? ¿Debes continuar con tu proyecto? ¿Cuándo abandonar? ¡Empezamos!

fracaso constancia

Cuando empiezas a trabajar en tu blog de forma profesional, en tu tienda online o en el proyecto digital en el que estés, oirás por todos los lados que es importante ser constante, que el 95% de los bloggers o proyectos abandonan antes de un año y que si tienes un sueño luches por él hasta el final.

Todo eso suena muy bonito al igual que la libertad financiera que tan de moda se ha puesto. Pero la realidad es otra. Otra muy distinta.

Los libros para emprendedores, desarrollo personal, cambio en la forma de trabajar, vida perfecta y todas estas cosas que cualquiera con dos dedos de frente quiere conseguir, salen hasta de debajo de las piedras.

Pero no hay ningún problema con eso. ¡Lo que me llama la atención es que el 95% de las cosas que dicen son las mismas! Que si trabajando para una empresa nunca vas a conseguir dinero, que si trabajar para uno mismo es la opción más lógica, que si se necesita entusiasmo, pasión, perseverancia, que si la era industrial ya pasó…

Y dicen una cosa más. Sin fracaso no hay éxito. Además todos los libros coinciden en que en Estados Unidos el fracaso está bien considerado ya que implica aprendizaje, pero en España y otros países es una lápida que nadie puede soportar y menos contar al resto de los mortales.

Y en realidad no les falta razón. Estoy de acuerdo con todo lo que dicen estos libros a pesar de que uno es una copia de otro y una copia de otro y una copia de otro para vender más y más libros y de esta forma alcanzar su propia libertad financiera que predican en los libros…

Fracasar y ser constante

Bueno, el caso es que tenemos que fracasar. Pero también tenemos que ser perseverantes.

Entonces, ¿cómo saber si se está siendo constante pero ya has fracasado? ¿Cómo saber si una acción que estás llevando a cabo en las redes sociales necesita más tiempo o es un fracaso? ¿Cómo saber si ya has sacado suficientes libros a la venta para dejar ese camino de escritor aficionado? ¿Cómo saber si ya has escrito suficientes artículos en tu blog sin que nadie te lea?

A mi me parece un tema muy importante del que no he encontrado nada en Internet.

Ese Internet del que se dice que es casi imposible destacar porque siempre hay alguien que ya lo ha contado antes y que el resto se dedican a copiar y adaptar contenidos (curar contenidos) de estos pocos visionarios.

Aunque tengo que decir que eso de copiar le funciona muy bien a unos cuantos. Si has leído más de un libro de emprendimiento te habrás dado cuenta.

Las claves

Pues bien, aunque yo estoy en el proceso de encontrar la famosa libertad financiera y no esté capacitado para decirte cómo diferenciar fracaso de constancia, voy a darte las pistas que he ido recibiendo a lo largo de un año trabajando a tiempo completo en mis proyectos (si no estás de acuerdo en algo o sí lo estas comenta luego en los comentarios):

  1. Si hay gente que lo ha conseguido es que se puede conseguir. Ya sea por perseverancia, por estrategia, planificación, dinero, sacrificio, suerte (la que se busca) o algún otro motivo, si alguien ya ha llegado al punto donde quieres llegar es que es posible.

    Incluso si no hay nadie que haya conseguido lo que tu quieres hacer con tu vida también sería posible.

    Si lo puedes imaginar se puede conseguir. Puede que no hoy ni mañana, pero se puede. Lo que espero es que no se alargue demasiado por que el tiempo que tenemos es limitado.

  2. Si la gente te dice que vas a llegar lejos porque tu trabajo es bueno entonces es otro indicador de que vas por buen camino.

    No digo que sea el único ni que sea necesario, pero el reconocimiento de otras personas por el esfuerzo realizado siempre viene bien.

  3. Si vas creando contenido, vídeos, libros, cursos y toda clase de servicios es que estás haciendo más que el 90% de la población que solo se dedica a consumir.

    Es muy fácil hablar y pensar, pero hacer las cosas es otra historia. Estoy cansado de escuchar a gente decir que no tienen tiempo, que empezarán el mes que viene o que a ellos no les interesa cambiar.

    Muchos “bloggers” me han dicho que les da igual si les lee la gente o no, que lo que quieren hacer es escribir sin preocuparte por llegar a las personas a las que les puedan interesar y ayudar sus contenidos (yo también me quedo con la boca abierta).

    Si no estás entre esta masa crítica de personas es que estás haciendo mucho más que la mayoría y por tanto la probabilidad de conseguir más que el resto del mundo se dispara.

  4. Si te llaman para hacer entrevistas, colaboraciones o incluso para trabajar en alguna empresa es otro indicador positivo.

    Llegará el punto en el que tengas que filtrar qué te interesa hacer y que no.

    En mi caso se está convirtiendo en algo cotidiano rechazar ofertas de empleo sin ni siquiera saber lo que ofrecen ya sea económicamente o del trabajo que se trata.

    No digo que cada día me llamen empresas pero sí que de vez en cuando esto me pasa. Sé que ese puesto es para otra persona y no para mí.

  5. Si realmente estás haciendo algo que te apasiona y que no te importaría hacerlo sin ganar dinero entonces la cosa va bien.

    Está claro que todo tiene un límite y hay que pagar las facturas pero en este caso la intención es lo que cuenta.

  6. Si la gente te escribe dándote las gracias, diciendo que gracias a tu aporte han conseguido alcanzar metas, objetivos o mejorar lo que estaban haciendo antes de conocerte entonces también lo estás haciendo bien.

  7. Si estás mejorando la vida de las personas en algún aspecto, ya sea por que les has contado tu historia y tus vivencias para que aprendan de tus errores también es otro punto a tu favor.

    Quizás el más importante.

  8. Si no te olvidas de las personas que quieres y te dedicas tiempo a ti mismo para desconcectar de vez en cuando también estás haciendo las cosas bien.

    En esta parte sí que tengo que encauzar un poco el camino.

Una montaña rusa

Por qué he escrito este post te preguntarás. Puede que no te lo hayas preguntado pero te lo digo igual. Por que siendo emprendedor, o como quieras llamar a lo que hago, se vive dentro de una montaña rusa de emociones diarias.

Un día te quieres comer el mundo y otro no ves que la cosa funcione y te preguntas si ya es hora de pivotar (también está de moda para referirse a que has fracaso y que es el momento de cambiar). O que es el momento de continuar y que puedes estar en ese punto en el que la mayoría de la gente abandona y que si tú sigues recogerás los frutos.

Este artículo me vendrá muy bien a mi mismo para comprobar si todo lo mencionado se sigue cumpliendo y continúo recibiendo indicadores de que la constancia sigue siendo el camino y que los fracasos son formas de aprender para continuar mejorando.

Podemos llamarlo microfracasos con los que hay que aprender a vivir para alcanzar el éxito aunque, ¿y si el éxito está en el proceso?. ¿Y si el éxito tenemos que aprender a verlo cada día con los pasos que damos?. ¿Y si el éxito no tiene ese significado tan grande que le dan la mayoría de las personas?.

Para terminar…

Sin duda, hacer lo que realmente me gusta y apasiona ya debería ser considerado un éxito. Hacer algo que al 90% de la población le da miedo y yo tomo acción sin pensar, ya es éxito. Hacer lo que me apasiona sin perder el norte ya es éxito.

Hacer lo que tengo que hacer ya es éxito. Hacer algo ya es éxito.

Y tú, ¿a qué esperas para conseguir el éxito de hoy? ¿A qué esperas para que fracaso y constancia se unan en una palabra y dejen de tener sentido? ¿A qué esperas para tomar acción?

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Comentarios

  • Joseba Palacios ,

    Muy bueno, Borja. Pues qué te voy a decir yo… Me veo reflejado en la constancia. No me siento un fracasado, en todo caso, veo que el tiempo se me puede alargar para que se materialice mi proyecto, ahora casi en la recta final del proceso de incubación, con sus altos y bajos emocionales (la montaña rusa). No soy de los que culpo a nadie de mi situación, aunque esto no quita para reconocer ciertas limitaciones que encuentro para encauzar mi proyecto por causas ajenas, como la dichosa brecha digital, dada mi sordera. Pero como soy de los pocos que se ve a sí mismo como alguien con diversidad funcional más que como un “discapacitado”, pues es un elemento a mi favor desde el punto de vista actitudinal. Algo que me caracteriza es que busco caminar sobre cimientos sólidos, soy en cierto modo segurola, aunque esto, a veces, suene a no salida de la zona de confort. Me da igual, sé lo que quiero, sé lo que siento como propio, admito errores en el camino que los voy corrigiendo para no reincidir, como parte del proceso de mi emprendimiento vocacional y profesional. Algo que, creo me ayuda, es que no soy materialista, aunque esto no sea indicativo de seguridad para mi vida, de la que he de responder con responsabilidad y con libertad coherente y realista. Sería un fracasado si paralizase toda mi maquinaria humana, con todo el potencial que albergo…, y con toda mi consciencia. Así que, para mal o para bien, la clave de mi sostenimiento vital es la constancia, empujada por una innata esperanza, que no es sino la fidelidad en la búsqueda y realización de todo aquello que da sentido a mi vida.

    • Borja Girón ,

      ¡Muchas gracias por tu comentario Joseba! Como dices la constancia es una forma de vida. Si se sabe cuando hay que pivotar y adaptar esa constancia para seguir mejorando no hay ningún problema. ¡Mucha suerte con tu proyecto! Ya nos contarás. Un abrazo!

  • Adrian Larraga ,

    Hola Borja!

    Me ha encantado este post. Nos cansamos de escuchar que el fracaso es una de las claves del éxito, pero fracasar en lo que más te apasiona, en lo que más esfuerzo y sacrificio destinas, es un golpe duro. Acostumbrarse a que todo vaya bien es lo peor que hay en esta vida, puesto que cuando de verdad se aprende es cuando cometes un error y lo más difícil y lo que verdaderamente diferencia a unos de otros es levantarse rápido o quedarse en el suelo.

    Para mi el mayor éxito es la felicidad y la autorrealización en cada cosa que hago, si una de las dos falla… algo hay que subsanar. Pienso que tanto el éxito como el fracaso están sobrevalorados y que llevan a muchas personas, que solo se preocupan por ello, a perder el norte.

    A seguir trabajando! Un abrazo!

    • Borja Girón ,

      ¡Cuanta razón tienes! Hay que acostumbrarse a fracasar para aprender 🙂 Y como dices le damos demasiada importancia. ¡Un abrazo!

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